Los pubs y el derecho de autor

Una de las funciones de nuestra SCD es realizar actividades de administración, protección y cobro de los derechos intelectuales que sean pertinentes.

Esto da pie para que, esto lo sé de primera fuente, hace algunos años la SCD le haya cobrado al centro de alumnos de un importante colegio santiaguino por la exhibición pública de música protegida, lo que en castellano significa que estos colegiales en su celebración anual pusieron música en los intermedios.

Lo anterior también se ve reflejado en los cobros a pubs y restaurants, quienes deben pagar regularmente a esta entidad gestora por la música que ameniza las veladas de sus comensales. ¿Justo? Claro, por qué no.

El Juzgado de Primera Instancia de Badajoz ha dictado una novedosa sentencia en la que absuelve al propietario de un bar porque considera que la SGAE (equivalentes a nuestra SCD) no ha probado que la música que se escuchaba en el local entre noviembre de 2002 y agosto de 2005 fuese propiedad de los autores que esta sociedad representa.

Tal como se explica en la sentencia, el propietario del bar accedía a música a través de Internet bajo licencia de ‘Creative Commons’, tal como declararon algunos parroquianos que acudían al bar. El juez argumenta que lo relevante en este caso no es que en Metropol se escuchase música de Creative Commons, sino que no utilizase música gestionada por la SGAE.

En una opinión muy personal -bueno, como todo lo que se produce en este blog- creo que en la SCD no son dementes como la gente de la SGAE. Y es por eso por lo demás que acá en Chile no hay un movimiento importante de gente que esté en contra de las acciones de la SCD, porque… ¿Cuáles son? A lo menos públicamente, la SCD se muestra bastante distante y no toma mayor patido en acciones que saben le provocará fuerte descrédito en organizaciones de la sociedad civil que están metidas en estos temas.

Pero me parece que estas cosas que pasan en otros lugares nos pueden servir para pensar en un modelo donde estas sociedades gestoras no tengan el monopolio exclusivo de defensa de “la música”, sino que esta defensa de la música y la cultura es un tema que trasciende las sociedades gestoras que velan por los intereses más bien comerciales de sus afiliados.

Puede servir como mensaje también, para difundir las licencias Creative Commons entre los dueños de locales que eventualmente se pueden ver expuestos a este tipo de egresos.

El software no se puede regalar

O algo así le dijo una funcionaria de una oficina del Departamento de Comercio de una ciudad inglesa a Gervase Markham, encargado de licencias de la Fundación Mozilla.

La historia dice que Gervase recibió un mail de esta funcionaria avisándole que han detectado un grupo de gente que se dedica a comercializar copias del software Mozilla Firefox y quería confirmar con él que esto significaba violación de la licencia del software para emprender acciones legales contra estos sujetos.

Gervase contesta con un email explicándole a grandes rasgos en qué consiste el software libre, que para a la fundación Mozilla le da igual que alguien venda Firefox y que le encantaría que devolviese los CDs confiscados para así “continuar con su plan para dominar el mundo“.

Ahora viene lo divertido. La funcionaria responde:

No puedo creer que su compañía permita a la gente hacer dinaro por algo que usted le entrega gratis… ¿Es este el caso?

Si Mozilla permite la venta de versiones copiadas de su software, desde un punto de vista práctico hace virtualmente imposible para nosotros hacer efectiva la legislación británica anti-piratería, así como hace muy difícil para nosotros realizar recomendaciones a comerciantes respecto de lo que está o no permitido.

Gervase explica su reacción con muchísima ironía

“Me sentí algo acobardado al ser señalado como responsable de la desintegración del sistema de antipiratería británico. ¿Quién habría pensado que la repartición del software podría causar tales dificultades?”.

Más allá de lo divertido que puede resultar este diálogo de sordos entre un empleado de la FUndación Mozilla y una burócrata que no entiende en lo absoluto qué es el software libre, demuestra cómo -filosóficamente incluso- el software libre destroza el antiguo modelo propietario de hacer las cosas, cómo la aparición de una nueva forma de hacer negocios rompe con los cánones establecidos tradicionalmente. Para ella, así como para muchos, quien copia es ladrón hasta que se pruebe su inocencia.

Lo cuenta el propio Gervase en el Times Online, con muchísima gracia. Vía.

Celebrando con Mozart

Este año se cumplen 250 del natalicio de Wolfgang Amadeus Mozart.

Particularmente si de música clásica se trata, me inclino por Beethoven o por Rachmaninov. Pero si se cumplen 250 años y producto de eso la radio nacional danesa ofrece 9 sinfonías del genio austríaco en MP3 listas para ser descargadas a 256kps, pues entonces el favorito del día pasa a ser Mozart.

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