Youtube.cl: ¿quién es el malo de la película?

imagen por thms, CC-BY

Alguna vez -hablando del horroroso fallo contra elmercuriomiente.cl- comentamos los argumentos que deben cumplirse para poder revocar un nombre de dominio en Chile a través del sistema de arbitraje de NIC Chile.

Hoy, aparece en prensa la discusión que existe en Chile entre Andrés Chapero, dueño del dominio Youtube.cl, y Youtube Inc., representada por el estudio de abogados Silva & Cia.

Dijimos en su momento, que era impresentable el argumento del juez árbitro en el caso de elmercuriomiente.cl cuando señalaba que la sola inclusión de ese nombre [se refiere a la marca "El Mercurio"], es mala fe. No es concebible, que una página en Internet, le niegue su esencia a la otra, sin afectar gravemente la ética comercial dentro de la red, por lo menos, tendría que demostrar en que su competidora miente.”

Y era impresentable porque eso llevaría a muchísimos abusos en contra de la libertad de expresión, como por ejemplo, llevaría a que dominios tales como enojadosconTELEFONICA.cl o trabajadoresdeFALABELLA.cl a tener que ser revocados a favor de las empresas.

Pero el caso que cuenta EMOL de Youtube.cl es distinto.

Para clarificar, Andrés Chapero cuenta:

“Compré el dominio YouTube.cl a principios de 2006, antes de que YouTube.com se hiciera famoso. En 2005 me contacté con ellos en San Mateo para ofrecerles hacer un sitio chileno similar aprovechando mi know how en compresión de videos etc.”

Inscribí el dominio con conocimiento de YouTube en Estados Unidos y ellos en un año ya eran millonarios y eran comprados por Google unos meses más tarde”

Es decir:
- Compró el dominio conociendo el sitio norteamericano, pero sin que sea todavía “famoso”.
- Ofreció hacer un sitio similar, pero chileno, aprovechando su know how.

Pasó el tiempo, inscribió el dominio y montó “una idea similar aprovechando su know how“.

¿El resultado? El sitio de Chapero es un agregador de videos que linkea a… the real Youtube.

Acá no se pone en juego la libertad de expresión de nadie.
Tampoco se pone en juego una buena idea original. Menos una idea local.
De hecho, todo lo contrario.

En este caso se grafica como esa mal llamada picardía del chileno se llama, en verdad, trampa.

El Congreso, la televisión, el Dominio Público y una sorpresa


Fotografía Figuromo en Flickr

Como si de una aventura tecnológica de Lili Perez se tratara, la parlamentaria norteamericana Nancy Pelosi montó en su blog, The Gavel, varios videos con debates de la Casa de Representantes. Un grupo de parlamentarios Republicano la acusó de violar el derecho de autor al publicar en Youtube estos 16 videos grabados desde la señal C-SPAN, que es el equivalente a nuestro canal de la Cámara de Diputados CDTV. (no insistan, no se ve en Firefox)

La cadena C-SPAN señaló prontamente que las grabaciones correspondían a obras del gobierno, tomadas por cámaras que pertenecen al propio gobierno, por lo que -según señala la normativa estadounidense- todo el contenido estaba en el dominio público y mal podría entonces acusarse a Pelosi de violación del derecho de autor, como los republicanos quieren hacer creer.

Pelosi siguió entonces publicando videos bajo estos términos. Todo bien hasta la semana pasada, donde la actitud de C-SPAN cambió drásticamente y solicitó la bajada de determinados contenidos publicados en su blog toda vez que eran transmisiones de la declaración de Pelosi ante el comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Representantes, transmitidas a través de cámaras ya no del gobierno sino que de la propia cadena televisiva.

Por tanto, la discusión comenzó y opinaron todos. La pregunta del millón finalmente era si la cobertura televisiva del Congreso realizada por C-SPAN estaba sujeta o no a derechos de autor de alguien, o bien eran también parte del dominio público, situación en la que cualquiera podría utilizar libremente dichos contenidos. Así como podemos, por ejemplo, hacernos poleras con poemas de Pedro de Oña (?) sin pagarle a sus herederos.

¿El final del cuento? Que C-SPAN hizo pública una nota de prensa donde señala que dejará disponibles al público “videos de audiencias del congreso, de la casa blanca y otros eventos federales” bajo una licencia que requiere atribución y está limitada a usos no comerciales. Sí, parecida a una licencia Creative Commons, como ellos mismos aclaran. Buena noticia aunque algunos sostengan posiciones algo más drásticas.

Usted, lector atento que ha llegado hasta acá se preguntará cual es la sorpresa. Y la respuesta, como suele pasar en las películas de suspenso, está más cerca de lo que creía. Sí, sospechó bien. La sorpresa es lo que pasa en Chile.

Lejos de esta polémica entre medios, política y derecho de autor, la situación es la siguiente: Dado que en Chile de no decir nada una obra protegible por derecho de autor se encuentra en el dominio privado, y dado que en nuestro país no existe una norma expresa que contemple que los documentos públicos, las sentencias e incluso las leyes se encuentren en el dominio público, tanto las discusiones que se dan dentro del Congreso Nacional como las transmisiones televisivas vía CDTV o SenadoTV pertenecen al dominio privado y ni yo ni tú, querido lector, podríamos, por ejemplo, subir parte de esos contenidos a Youtube o Revver sin pedir permiso a sus titulares (¿El presidente de la cámara? ¿el parlamentario que habla? ¿El Estado?).

En Chile, entonces, no podríamos hacer un video podcast extrayendo escenas del canal de televisión de los diputados para contrastar sus opiniones dentro del foro con las opiniones a los medios de comunicación, no podríamos hacer una selección de las opiniones más desafortunadas realizadas dentro del Congreso, etc, etc, etc. sin la autorización de su titular (?).

La sorpresa, mis amigos, es que en Chile se da la paradoja que aquellos documentos que se producen para nuestro beneficio, muchas veces para que nos informemos, y financiados por los impuestos que pagamos todos nosotros, no nos pertenecen y más aún, no podemos utilizarlos.

Una vez más, los absurdos del derecho de autor golpean nuestra libertad de expresión con un golpe seco y directo al mentón.

Como Libertad y Desarrollo entiende la propiedad

foto por tejana

En La Tercera de ayer aparece una interesante nota sobre el reporte anual 2007 del International Property Rights Index (IPRI), que según el instituto de ultra derecha Libertad y Desarrollo señalaría que la Piratería es la mayor debilidad de Chile en derecho de propiedad.

Simpático, sostiene La Tercera que el director del Instituto Libertad y Desarrollo (cuya horrorosa página web no pudimos ver en Firefox), Tomás Flores, señaló que

los países se mueven a través de las amenazas de sanciones, por esta razón, China va a comenzar a regular si situación en cuanto a respetar los productos del resto (…) aún no ha habido sanción para Chile”.

Ya sabe, así como la gente, los países se mueven a través de las amenazas de sanciones. Con la mano levantada, como se dice.

Como soy intruso e inquieto, -y principalmente porque me sorprendió un estudio sobre propiedad en Chile, el paraíso de la propiedad- me puse a buscar el famoso reporte, donde salieron a lo menos cuatro sorpresas.

1.- Que si uno revisa el informe de la IPRI se da cuenta que efectivamente, Chile es por lejos el país más protector de la propiedad en toda latinoamérica. Más que México, más que Brasil. Y esto no es sorpresa, como usted sabe, los juristas que redactaron la constitución de Pinochet tenían una fijación con el derecho de propiedad, tanto así que este derecho es por lejos el más protegido y garantizado en el ordenamiento jurídico chileno, incluyendo a lo menos tres acciones constitucionales directas pensadas en proteger la propiedad.

2.- De 70 países analizados, Chile aparece en el segundo quintil de países más protectores de la propiedad, junto con España, Francia, Italia, Portugal, Corea y Grecia, por nombrar algunos. Quedando sobre países como República Checa, México y Brasil.

3.- El índice promedio en latinoamérica de protección de propiedad intelectual es 4,0. Chile, con su 5,3 se ubica 2 en latinoamérica y 31 a nivel mundial, un lugar muy similar al que se ubica en términos generales en todo el mundo.

4.- El que sea un estudio patrocinado por centros de estudio de derecha, sorprende que Chile tenga mejores índices de corrupción (7,3) que de estabilidad política (6,7). ¿Alguien me explica esto?

Sorprende que las notas de prensa en general no hagan un análisis mínimo del estudio correspondiente a Chile, como por ejemplo mirar el reporte en PDF, antes de lanzar una nota señalando las debilidades de Chile en materia de propiedad. Uno, porque es poco riguroso, y dos porque, como vemos, es derechamente falso.