Flores, la Neutralidad de la red y el Mesianismo

Tenía guardado el tema de la neutralidad tecnológica y de los proyectos que se han presentado en la cámara de diputados hace unas semanas atrás, tal como conversamos hace un par de episodios de Circobit.
Pero el tema ha tomado aristas particulares con la participación en la discusión del omnímodo senador Fernando Flores. Se las
Primer Acto:
Una serie de diputados presentan un par de iniciativas para ser discutidas en el Congreso, una que pretende modificar la ley del consumidor con el fin de definir qué es “banda ancha” para efectos de publicidad de acceso a Internet. La otra iniciativa, directamente conectada con la anterior, pretende consagrar el principio de Neutralidad de la Red para consumidores y usuarios de Internet. Si usted es lector habitual de esta bitácora, a estas alturas estará informado de qué se trata este concepto, y hasta habrá visto hilarantes videos al respecto.
La propuesta si bien puede ser discutida en algunos puntos particulares, es una excelente iniciativa, toda vez que pretende regular un tema tabú, como es el del traffic shapping, el bloqueo de puertos para descargas por Internet. En definitiva, el que exista una discusión como esta en Chile, desde el punto de vista de los ciudadanos y consumidores, es una gran noticia.
Segundo Acto:
Luego de la presentación de los proyectos de ley, parte de quienes estaban detrás de ambos proyectos montaron una web que denominaron Neutralidad Sí. A través de ella pretenden informar y sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de estas propuestas legislativas a través de información constante sobre temas relativos a la neutralidad de la red. Otra buena iniciativa.
La cosa es que el 9 de Mayo, Pepe Huerta, uno de los promotores de la iniciativa, publicó un artículo donde describe en detalle lo que pasó en un almuerzo con la Fundacion País Digital, estando presentes importantes ejecutivos de empresas de telecomunicaciones en Chile, además de parlamentarios y Senadores (entre ellos Flores), en la que se presentaron ambos proyectos de ley.
Sacó ronchas al parecer en el ambiente la cita que sacó Huerta de esta reunión, donde sostiene que Flores habría cerrado la discusión diciendo:
Creo que la discusión sobre neutralidad en la red debemos dejársela a los Estados Unidos y Europa, Chile no es potencia en desarrollo tecnológico, por lo que no tenemos pa’ que discutirlo
Rápidamente la noticia circuló por todos lados. Y, como suele suceder cuando está involucrado el senador Flores, la gran mayoría mostró malestar por su reacción, y parte de quienes pertecenen a su secta círculo y a comunidades que dependen de Flores aplaudieron (?) los balbuceos del senador por Tarapacá.
Simplemente no voy a destacar que el “equipo editor” de AtinaChile (también dependiente de Flores) haya publicado un artículo meses atrás (antes de la polémica) donde sostienen que “Por cierto este es un problema que no afecta sólo a los Estados Unidos y por ello los invitamos a estar muy atentos a lo que suceda con esto!” (sic) Welcome to the jungle, baby.
Tercer Acto:
El gurú responde. Y lo hace en su estilo: tratando de mono con navaja a su interlocutor, en este caso Huerta, que básicamente es la misma reacción que tiene contra quienes piensan distinto y lo enfrentan. Huerta responde en un largo post, y en eso estamos.
Destacable, por lo pronto, es que Flores nos presente su respuesta, como se encarga de decir, “en un podcast“. Dejando de lado que para el Senador 2.0 podcast parece ser igual a MP3-subido-a-internet, sorprende que se atreva a decir frases tan ofensivas a través de balbuceos muchas veces francamente inentendibles.
En lugar de explicar por qué cree que los proyectos de ley son malos proyectos de ley, realiza una diatriba llena de gruñidos incomprensibles donde parecen salir dos ideas:
1.- No es que le moleste el populismo de la propuesta, como señala. Que no tiene nada de populista, por lo demás. Lo que le molesta, parecer ser que es que una iniciativa como esta salga de un diputado de un partido de derecha, como Arenas, quien al parecer estructuralmente no puede hacer una propuesta positiva para el país.
2.- Chile no estaría maduro para esta discusión. El problema con este argumento es que los proyectos de ley no pretenden resolver algo que se está discutiendo a nivel macro en Washington. Lo que se pretende resolver es un problema real, de Chile, que tenemos los clientes de compañías de telecomunicaciones que nos dan un mal servicio y cobran altos precios. Un problema real, tan real como el caso Redvoiss versus Telefónica, donde la compañía de telecomunicaciones más grande de Chile pretendió echar abajo a una empresa que pretendía entregar servicios de telefonía IP. No se necesita estar maduro para enfrentar monopolios nefastos para toda la comunidad como el que presenciamos en las telecomunicaciones.
Y la buena noticia es que no necesitamos gurúes, santeros ni budas venidos de Silicon Valley para darnos cuenta y comenzar a hacer cosas en serio por nuestros derechos en Internet.
El nombre de la película, parafraseando un artículo de Hugo Mery, ya se la puso mi admirado Chabrol: “L’ ivresse du pouvoir”, o “La embriaguez del poder”.



