
A eso de las 21 horas del sábado hubo un corte de luz en buena parte de Chile. El apagón, producido al parecer por problemas en una subestación dependiente de Transelec, dejó durante un par de horas sin luz a más de diez millones de personas.
Como se puede intuir, muchas cosas además fallaron. Partiendo por el sistema de comunicación celular, que rápidamente colapsó debido al creciente número de llamados simultáneos. Hoy, en una nota en la primera página de El Mercurio el Ministro de transportes y telecomunicaciones Pedro Pablo Errázuriz se refirió al tema.
Además de hacer comentarios respecto de los servicios de privados deben o no deben prestar en circunstancias excepcionales -insólito que la labor de un Ministro en estas circunstancias se limite a eso-, señaló que “internet y las redes sociales como Facebook y Twitter operaron sin problema alguno.”
Vaya alivio. Le faltó agregar al Ministro que hay reportes que indican que el metro de Nueva York también funcionó sin problemas la noche del sábado, como asimismo la iluminación de la torre Eiffel en París.
✒ Sin comentarios »
Este señor es alcalde, desde 1996, de la comuna en que vivo. Este es el resumen de los “candidatos” de centroizquierda que ha derrotado el ex militar en cuatro elecciones consecutivas.

Domingo Santa María, DC, un representante fiel de la renovación de los partidos, ex-ministro de Frei padre.
Rodrigo García Márquez, PPD, hasta hoy concejal de la comuna.
Tamara Sepúlveda (?), PRSD (?), ex presentadora de televisión.
Daniela Donoso, PPD DC, más famosa por su presentación en baby doll que por sus propuestas y trayectoria política.
Después nos quejamos.
✒ 7 Comentarios »
“Una cosa acerca de los eBooks que la mayoría de la gente no ha pensado lo suficiente es que los eBooks son la primera cosa distinta del aire que es posible tener tanto como como queramos. Piensa acerca de eso un momento y te darás cuenta que estás haciendo un buen trabajo”.
El padre de eBook, muere el 6 de Septiembre de 2011.
✒ Sin comentarios »

La teoría legal ocupó muchos años en determinar el alcance del derecho de propiedad sobre la tierra. Durante décadas, particularmente en Estados Unidos, hubo mucha discusión respecto de si la propiedad de un terreno implicaba o no propiedad sobre lo que se posaba sobre él o sobre aquellas cosas preciosas que se pudiera eventualmente encontrar en el subsuelo. Lejos de ser una discusión inútil (de hecho hoy tenemos reglas precisas respecto de la caza de animales en terrenos de otros o de la propiedad de las minas que se encuentren bajo tierra), la determinación del límite de la propiedad fue desafiada por la creciente industria aeronáutica a principios del siglo pasado. Si la propiedad de los terrenos, como señalaba una de las tesis imperantes, implicaba control de todo lo que estuviera bajo y sobre tierra al infinito, nada obstaría a que las compañías de aviación tuvieran que conseguir permiso de cada uno de los terratenientes dueños de los terrenos donde sobrevaloran los aviones.
Suena una historia de laboratorio, pero fue algo que de hecho tuvo que decidir la Corte Suprema norteamericana en 1954, en un caso donde los campesinos Thomas Lee y Tinie Causby demandaron por la muerte de los pollos que criaban en su granja, provocado al parecer por los vuelos a baja altura de aviones militares. Naturalmente, argumentaban la “propiedad” que tendrían al ser dueños de la tierra, de todo aquello que se extienda indefinidamente hacia el cielo y, por tanto, control, respecto de lo que pasara por sobre sus sombreros. El juez Douglas, resumió en una frase la decisión final de la Corte diciendo que la idea -la vieja idea de la propiedad desde el subsuelo hasta el infinito- “repugnaba el sentido común”.
Pero en el siglo veintiuno algunos todavía pretenden esgrimir derechos parecidos a los que Lee y Causby pretendían sobre el espacio aéreo pero esta vez sobre terrenos intelectuales.
Internet es enlazar. Parte del valor que constituye a internet como un lugar abierto para la innovación, la creación y el conocimiento es el lenguaje HTML, que permite ir de un lugar a otro y contextualizar conocimiento a través de hiperenlaces. Ha permitido la generación y adaptación de diversos modelos de negocio y nuevos modelos de colaboración, gracias fundamentalmente a su naturaleza abierta. Enlazar es parte de un lenguaje que hemos hecho propio durante los últimos años, es parte de las prácticas que permiten no sólo apuntar a contenidos de otros sino también contextualizar y generar valor.
Pero como sabemos para algunos, fundamentalmente la industria de contenidos e instituciones de cobro de derechos, internet no es una tierra abierta a oportunidades e innovación sino algo parecido a un tenedor libre (su conexión a internet) donde piratas (usted) le roban (comparten) y por tanto lucran -qué buen momento parece ser hoy para profundizar sobre el lucro- sobre el contenido que les pertenece. Ante este escenario, que está provocando (según ellos) la muerte de la industria y la decadencia de la música y la cultura, es necesario que la ley (todos nosotros) proteja con fuerza (con cárcel en lo posible) estas industrias que ha hecho ganancias millonarias durante casi un siglo gracias a la comercialización de soportes y formatos (vinilos, cassettes, CDs) que almacenan contenido protegido por la ley. En resumen, que todos protejamos un modelo de negocio de unos pocos (muy pocos) que no han sabido adaptarse a la realidad del mundo digital y pretenden mantener, por ley, aquellos privilegios que ya no tienen sentido en la era de internet.
Como si no fuera suficiente la presión y el lobby en el Congreso, desde hace algunos meses han comenzado a enviar a bloggers y editores de contenido en internet cartas de cobro por el pago de una licencia de streaming que permitiría legalmente (según una torcida interpretación de la ley) hacer embebed de videos de Youtube. Cobrar por enlazar, en resumen, videos que usuarios y titulares publican en Youtube.
Establecer un cobro por enlazar es inaceptable porque equivalente a establecer un impuesto -administrado, además por privados- por ejercer la libertad de expresión en internet. El ejercicio de la libertad de expresión, y de cualquier derecho fundamental, no puede estar sujeto a las condiciones que establezcan arbitrariamente privados, menos si se trata de quienes precisamente son objeto del contenido, como es el caso de los titulares de derechos de autor que pretenden controlar lo que se dice respecto de sus obras estableciendo una tarifa.
La discusión respecto de si enlazar es bueno tiene que ver finalmente con el ejercicio de nuestros derechos en internet. Con ejercerlos, contextualizarlos y hacerlos propios. Tomar partido a favor de nuestros derechos y en contra de prácticas agresivas que pretenden limitar el alcance de la libertad de expresión en internet.
–
Quizás es este un buen momento de explicar por qué enlazar es bueno, compartir tus ideas en twitter usando el hashtag #enlazaresbueno, y, si puedes, compartiendo alguno de estos banners y unirte al grupo en Facebook.
✒ Sin comentarios »