Impuesto a la Bencina y defensores de la clase media
Sólo para desahogarme, pero entre tanta alharaca y casi unanimidad política, pareciera que los impuestos fueran algo que satán nos trae a la tierra para hacer que parte de nuestros escuálidos ingresos vayan a parar al bolsillo de otro.
Así, un defensor de la clase media como Julio Dittborn sostuvo suelto de cuerpo que
Si la Concertación quiere de verdad ayudar a los chilenos, especialmente, a la clase media y a aquellos que viven del transporte, que se apriete el cinturón y baje los impuestos a los combustibles, al menos mientras esté tan caro el precio internacional del crudo.
Usted sabe, la culpa de todo es de estos malditos socialistas.
Lo único que quería decir, es que -y sin ser concertacionista ni nada parecido- gracias a esos impuestos (a la bencina, a los cigarrillos, al valor agregado, etc.) es posible ayudar a construir casas, construir hospitales y realizar una reforma previsional.
Los impuestos son la forma más básica de solidaridad social. Solidaridad no es pasarle monedas al mendigo fuera del metro ni dar plata a la teletón. Ser solidario es pagar impuestos para ayudar a los que tienen menos.
Sigan las transmisiones habituales ;)

Y gracias a impuestos sobre gastos de primera necesidad, como es la bencina (si sé que una familia puede vivir sin bencina, pero es difícil decir lo mismo del comercio) es que a todos nos sube lo que comemos.
No estoy en desacuerdo con cosas como el iva (que creo que es suficiente impuesto por la bencina, o cualquier otra cosa) o el impuesto al tabaco, no sé si habrá impuesto al alcohol, pero si lo hubiera tambien estaría de acuerdo, pero con lo necesaria que es la bencina, y su efecto en los precios de todo lo demás es bastante retardado tener un impuesto de alrededor del 100%, que además no va principalmente a construir casas a gente que no es lo suficientemente honrada como para salir a trabajar (claro que hay excepciones, pero he encontrado que esa es la regla), sino al fondo de estabilización de la bencina y a la mantención de obras viales, que, por cierto, debería estar cubierta por el seguro obligatorio.
Por cierto, la labor de un gobierno no es la ayuda social.