Última Estación: Aprovechamiento

481398272_641c603f03.jpg
foto adaptada de por thetripwirenyc, CC-BY

A uno le puede gustar o no, pero la música de Manu Chao tiene una gran característica, que es adaptar y apropiarse creativamente de sonidos, ruidos y sensaciones, particularmente de países del tercer mundo, cosa que viene haciendo por lo demás desde los últimos discos de su anterior banda, Mano Negra. Así por ejemplo sus canciones están llenas de referencias cruzadas a costumbres, pueblos y personajes, referencias que de alguna manera los homenajean y los decontruyen para dar paso a melodías y ritmos muy reconocibles.

La cosa es que según informa el diario El País de España (gracias por el link, carobotero!), desde hace cinco años el francés tiene un juicio por infracción de derechos de autor en su contra interpuesto por dos locutores cuyas voces aparecen sampleadas en las canciones “Me gustas tú”, “Ferry Blues” e “Infinita tristeza”, del disco “Próxima Estación: Esperanza”, publicado el año 2001. En efecto, el aporte que hacen la locutora María Jesús Álvarez y el actor de doblaje Javier Dotú es decir, en el caso de ella “próxima estación”, y en el caso de él la palabra “esperanza”, en algunos de los samples que contiene el disco.

Lo insólito es que acaban de ganar el juicio, obligando a Manu Chao a señalar que esa grabación se hizo sin el consentimiento de los afectados y que la intención nunca fue perjudicarles, entre otras cosas.

Javier Dotú, por su parte, señala que no fue “el ánimo de lucro” lo que lo motivó a demandar, sino el que fueran “resarcidos sus derechos, como finalmente ha ocurrido”.

Llama la atención como, a partir de leyes absurdas, se termina castigando la creatividad y la posibilidad de generar obras a partir de lo que escuchamos a diario. Como, a partir de leyes que son apoyadas por organismos que dicen defender a los autores, terminan perjudicando a músicos como Manu Chao, a favor de locutores que se vieron perjudicados (alguien que me explique por favor cómo!) por su inclusión en los temas del francés.

En el mundo de la estupidez, luego dicen por ahí que somos nosotros los extremistas. En definitiva, usted que defiende un sistema más fuerte de derecho de autor, díganos la verdad: ¿a quién defiende?