El defensor de la Bolocco: usted, no lo haga!

Aviso a los lectores habituales que esto no tiene nada de tecnología, pero les aseguro que va a ser el artículo más gracioso que hayan leído en este blog.
Les cuento la historia. El 22 de Mayo, luego del alboroto mediático que generó la publicación de las fotografías de Cecilia Bolocco en una revista del corazón -donde la señora de Carlos M*nem aparece en actitudes comprometedoras y en topless junto al italiano Luciano Marocchino- un estudiante de derecho de la Universidad de Las Américas, Richard Aguilar, se tomó el asunto un poco más a pecho.
Pero Richard no conoce a la Bolocco. Y tampoco pretende protegerla. Presentó el recurso de protección para defender, según sus propios dichos “a la sociedad en su conjunto, a la dignidad de las mujeres en este país“.
Con fecha 23 de Mayo, Aguilar presentó su recurso de protección (Rol de ingreso 2618-07), precedido de un relativamente importante bombo mediático. Con fecha 24 de Mayo, la primera sala de la Corte de Apelaciones de Santiago se pronunció al respecto en una escueta resolución donde declara inadmisible el recurso por manifiesta falta de fundamento.
Aguilar, contumaz, presentó recurso de reposición y fue nuevamente rechazado. La causa, hoy, está archivada.

La verdad, amigos lectores, es que durante todo este tiempo este bloguer estuvo secretamente intrigado por el desarrollo de este procedimiento judicial. No porque me interesara mayormente ver las fotos de la Bolocco, sino por el arrojo y la valentía de Richard Aguilar para luchar contra la inmoralidad que contamina toda nuestra sociedad.
Contactos más, contactos menos, este bloguer tuvo acceso exclusivo a los recursos presentados por Aguilar para defender la moralidad pública. A todos nosotros, en definitiva. Seguramente todavía no ha soltado ni una miserable sonrisa. Es que ahora viene lo bueno.
A continuación, una selección de los mejores pasajes. Las faltas de ortografía son parte del documento. Richard, desde acá un abrazo de apoyo.

A lo que agrega:

A veces me da gusto saber que tenemos este tipo de defensores de la sociedad, de todos nosotros, ante este caos moral que nos embarga. Si quiere leer el documento completo, haga click aquí y disfrútelo en PDF.
La buena noticia es que en este caso, la Corte desestimó los argumentos y falló, inconscientemente, a favor de la libertad de expresión. Desde acá, los respetos de este blog ante la figura primigenia de Richard Aguilar, un héroe como pocos en una sociedad consumida por la ignorancia y la ignominia ante sus reinas de belleza.

[...] mucho más, en QLN. « « Naturaleza Humana #1: No puedo evitar hacer “click” [...]