Flores: el mesianismo me persigue

Foto de diego sepúlveda, CC by-nc-sa
Nuestro conocido Fernando Flores ha sido tema noticioso durante las últimas dos semanas. Su conocida enemistad con el presidente del que era su partido político, su amistad con el anodino y políticamente andrógino Jorge Schausohn, su posterior renuncia al PPD por los escándalos de corrupción en que se ha visto involucrado éste, y finalmente la creación de un “movimiento” (como le gusta el movimiento al senador) denominado ChilePrimero, ha sido como un sismo político al que todos quieren sacar su ventaja. Es un sismo político, ya lo dije.
Si algo es claro en todo esto, es que tanto el senador Flores como Jorge Schaulsohn han querido sacar su ventaja del tema desmarcándose lo más radicalmente posible de la corrupción de la cual su partido ha debido hacerse cargo, apuntando de esta forma con el dedo a sus ex-correligionarios y yéndose lo más lejos posible del escándalo para decirle a la opinión pública que los corruptos son los ellos, los que siguen allá y no nosotros, que somos políticos distintos.
La estrategia para eso es simple. Hablar de valores. Que los partidos no tienen valores, que es importante recuperarlos, llenarlos de sueños, como le gusta hablar a él, y otras frases de papel cuché. Como un buda venido de la india, Flores se muestra sabiondo respecto de cosas que la gran mayoría de la gente no maneja, como esto de los blogs, de la internet, las wikis, etc. Claro, para la dueña de casa que escucha por primera vez estos conceptos, más que un buda, parece un profeta que viene de la tierra prometida. Y así es como Flores se vende. Ni más ni menos.
Sólo necesitaba compartir con ustedes estas reflexiones a partir de la entrevista que le hace Raquel Correa en El Mercurio y que extracto sus partes más insólitas.
Los destacados, por cierto, son mios.
Respecto de la pregunta sobre si pretende ser candidato a la Presidencia (cosa que hasta uno que no es del PPD logra darse cuenta a la legua), dice:
-Eso se lo contesté la otra vez -dice molesto-. Lo malo de esa pregunta es que nos lleva a la pregunta de la tribu. Yo, para serle bien franco, soy mucho más petulante que eso. Tengo una arrogancia intelectual. Quiero ayudar a cambiar la cultura chilena, para que realmente pueda convertirse en una sociedad solidaria y desarrollada. Por esos dos valores he luchado. La clave está en la innovación que está en Asia y Estados Unidos. ¿O cree que habrá una sociedad con empleo, con riqueza para todos, si no inventamos cosas, si sólo exportamos cosas y tenemos empleos públicos?
Tengo alguna experticia y alguna capacidad de atisbar más. Si no se hace la redistribución del ingreso, tendremos en el país dos mundos que no se pueden comunicar. Eso puede producir una cultura rica en información, pero pobre en valores. Por haber vivido las experiencias que he tenido, siento la obligación de ayudar a que eso no ocurra
Porque los matones son los otros, claro:
A todos los que dicen que esta es mi muerte política los tengo anotados. Si tengo la salud y el tiempo, me encargaré de decirles a ellos quién está muerto.
La lógica es que quien lo ataca, se transforma en una mafia de maleantes, en payasos, o hasta en alguien tan insignificante -son sus palabras- como un jefe de mensajeros en bicicleta. Pareciera que Flores le tiene una frase maleducada a todos los que lo rodean y que eventualmente pueden no comulgar con sus pastoreos. Lo dice cuando le preguntan por una frase de Insulza que él desconocía. Cada vez que alguien discute con Flores, el senador saca el puñal que tiene bajo la mesa. Esa es su lógica. Pero como si se tratara de un capítulo de Lost, los matones siempre son los otros.
- Hablando de estos proyectos mesiánicos suyos…
-¡¿Por qué mesiánicos?! -reclama, airado-. Sueños, los llamaría yo. Gracias a la educación que recibí en el liceo Blanco Encalada de Talca y en la U. Católica de Santiago y a las vicisitudes de mi vida, a que logré independencia económica y cierta sabiduría, siempre he querido devolvérselo a Chile. Esa es la única razón por la que estoy aquí. En cuanto a trato, California me trata mucho mejor.
Han puesto de jefes de organización a gente que no califica ni para jefe de mensajeros en bicicleta.
Un senador de la república que pretende referirse en forma despectiva a algunos ex-correligionarios suyos denigrando a quienes se ganan la vida repartiendo mensajes en bicicleta en un país decente habría provocado un escándalo de proporciones. En Chile, donde tenemos jueces constitucionales timoratos que, protegidos por entelequias formalistas, impiden que las mujeres decidan sobre qué pasa con su propio cuerpo, el que tengamos un senador que venda humo y hable tonteras -lamentablemente- es un pelo de la cola.

Lo que más me molesta de su salida del PPD es que él, como Senador, probablemente ha sabido de la “ideología de la corrupción” en el partido.
Si hubiera sido elegido presidente del PPD, ¿Que discurso podríamos haber esperado de Flores?¿O hubiera hecho la de Pilatos que hace hoy?