Porqué amar a Paulo Coelho (?)

Nos carga Paulo Coelho. Su filosofía semidescremada, la ética para Cecilia Bolocco y todas esas preciosas imágenes de magos y guerreros de luz, definitivamente no nos van.

Pero así como se le han aparecido magos blancos, a Coelho se le apareció una vez una sobrina. Y la sobrina le explicó como encontró sus libros para ser descargados por Internet.

Coelho no lo creyó.

La chica le insistió y las ganas de saber más lo llevaron al lugar indicado: encontró 325 obras suyas en distintos idiomas, listos para ser descargados gratuitamente.

El maestro se entusiasmó con el hallazgo, y filosofó sobre el P2P diciendo

Consiste más o menos en lo siguiente: yo compro un libro, me gusta, lo escaneo completo guardándolo en mi disco duro, y a la vez abro un túnel para que alguien pueda llegar hasta aquí y llevárselo. Yo, por mi parte, entro en este mismo túnel para dirigirme a ordenadores ajenos, y me llevo también todo lo que me interesa (normalmente canciones y películas). Poco a poco, este material acaba distribuido por todo el mundo, y ya no hay manera de evitar que se copie.

Después de eso, mi sobrina me mostró que sólo en una de las muchas zonas de “Peer 2 Peer”, se pueden encontrar 325 obras mías, en diversas lenguas, grabadas en centenas o millares de ordenadores. Tengo que confesar que me sentí muy honrado con el descubrimiento: era la prueba de que los lectores son realmente la pieza clave en la divulgación de un trabajo, aunque esto se haga a través de medios poco convencionales.

David Bisbal, para la casa. Ser malo en lo que uno se dedica no es excusa para decir estupideces.

Ah, el relato anterior le pertenece al mismísmo Paulo Coelho. Porque el guerrero de la luz (??) tiene blog.

Gracias por el link, Raspu.