Obras originales y concepto de autoría

El martes pasado fui a una charla titulada “El concepto de autoría en las artes visuales: Legalidad y ética” organizada por el Museo de Arte Contemporáneo. Exponían sus puntos de vista el director del MAC Francisco Brugnoli, el artista visual Luis Arturo Ducos, Alberto Cerda de ONG Derechos Digitales y Rodrigo Vergara, representando a CreaImagen, sociedad de gestión colectiva para artistas visuales.

Estuvo lindo la verdad.

Claro que lo que más me llamó la atención fue la exposición de Rodrigo Vergara, quien expuso desde el punto de vista de una gestora colectiva de derechos, por tanto era previsible su posición respecto del derecho de autor. Lo que me impresionó, -eso sí, además de su parafernalia innecesaria y su sobreexitación- fue que también es un artista visual. Esa mezcla entre artista visual y representante de sociedad de gestión me interesó, la verdad.

Y Vergara tomó una serie de ejemplos para visualizar su posición de cómo los derechos de autor respecto de imagenes no son respetados. Uno de los ejemplos fue el de la conocida campaña de la Universidad Arcis Academia de Humanismo Cristiano usando una fotografía de Victor Jara tatuado, ¿la recuerdan? El otro ejemplo fue una fotografia de Paz Errázuriz intervenida por los gráficos de El Mercurio, quienes para graficar el cuerpo de Artes y Letras de ese diario utilizaron una suya y la alteraron con una serie de mosaicos.

Dijo Vergara entonces que ambos son ejemplos de cómo los derechos de los artistas visuales no son respetados y de por qué es importante una entidad como Creaimagen para luchar por los derechos de los artistas. Dejando de lado lo sorprendente que es que un representante de una gestora colectiva en un estrado se limite a patalear que El Mercurio usa comercialmente obras sin pagar, (¿Que acaso no es la función de la sociedad de gestión colectiva luche por esos cobros? ¿Y por qué no los demanda entonces?), me quedé pensando en el concepto de obra original y de autor.

Explicaba Vergara que en la publicidad de Arcis, se usó comercialmente una fotografía de Victor Jara tomada por un fotógrafo nacional intervenida digitalmente para mostrarlo con la cara tatuada, graficando de esta forma la diversidad de la Universidad Arcis. Agregó Vergara que esto molestó profundamente a los herederos de Victor Jara y también al fotógrafo autor de la fotografía, quien según él no recibió dinero por la utilización de su obra. Vergara mostraba esto como ejemplo, pero ¿a todos ustedes esto les parece una aberración?

A mi me parece que más bien la obra retocada constituye una obra nueva bastante alejada de la fotografía que inicialmente tomó el fotógrafo. Que el fotógrafo pretenda obtener regalías por la explotación “comercial” de su obra me parece bien, pero ¿qué pasa si estamos hablando de una intervención? ¿Que acaso si no nos gusta la obra derivada podemos prohibir que se publique? Porque es eso lo que se leía entre líneas en el discurso de Creaimagen.

A la larga cuando están hablando de protección de los derechos de los autores más bien están queriendo proteger derechos económicos de explotación. En definitiva, y aunque suene fuerte, no están pensando en la difusión de la cultura o en la posibilidad de crear obras nuevas. Están pensando en dinero, en plata. Y eso me parece bien, pero no nos hagamos los ingenuos y no utilicemos argumentos emotivos para esconder un criterio económico. Hablemos claro y ya está.

Paradójicamente quienes dicen que quieren “proteger a los creadores y fomentar la cultura“, pretenden una regulación legal que llevaría a la ilegalidad a la gran mayoría de los artistas experimentales chilenos y ya no sólo plásticos, como artistas de collage, sino audiovisuales y también músicos que experimenten con hip-hop, sólo para nombrar a algunos.

Insólito.

Imagen por klemlulu CC-BY-SA-NC