El futuro de los periódicos digitales

Fotografía morning news 2 por Lusi en stock.xchng

En una excelente nota en su blog, Rodrigo Guaiquil, quien además es Director de medios digitales de COPESA, nos cuenta del salto que ha dado La Tercera (un de los principales periódicos chilenos) en su tercera versión digital. Destaca Guaiquil la adaptación a 1024 de la resolución de la web y además la aparición del “Papel Digital” (que yo creía que eran pantallas con forma de hoja de papel) como elementos novedosos que podrían traer grandes repercusiones, no obstante que el “papel digital” trabaja con Flash, formato que está bastante lejos de ser novedoso en la web y que además adolece de serios problemas de usabilidad.

El artículo me hizo pensar respecto del título del post, del futuro de los periódicos digitales. Bien dice Rodrigo que en un principio, el proceso de digitalización de los periódicos consistió en realizar réplicas digitales que reprodujeran de alguna forma las versiones analógicas, pero hoy la cosa es distinta. Si analizamos someramente las tendencias de los principales periódicos que han apostado por sus versiones web, veremos que la primera de ellas es la gratuidad en el contenido. En noviembre de 2003, el diario El Pais de España anunciaba un cambio en su política inicial de puertas abiertas en el acceso a su contenido web por una agresiva versión de pago bajo el argumento de que “la mejor información había que abonarla”, diciendo que

“El Club de los Mejor Informados”, “(..) ha llegado el momento de trasladar a Internet la lógica que rige en el mercado tradicional de prensa: lo que tiene valor, cuesta” o “(..) el internauta exigente empieza a comprender que el todo gratis en la Red no es precisamente sinónimo de calidad y fiabilidad”.

En los próximos días, la edición web de El Pais celebrará un año desde que recapituló de esta política de cierre de contenidos y decidió volver a abrirse al público.

Pero esta no es la única tendencia. Es más, me atrevería a decir que la tendencia a cerrar los contenidos de los medios digitales está completamente condenada al fracaso. Un segundo paso fue la adopción de feeds RSS como una forma de acceder a contenido desde lectores de contenido sindicado. Pero como se señala en Caspa.TV, “si el debate hasta hace poco era contenidos de pago & contenidos gratuito, el próximo campo de batalla para las empresas de medios es contenidos en mi web & contenidos distribuidos anárquicamente”. Y esto es claro.

Si pensamos que la naturaleza de la web es considerar al lector no en un sentido pasivo, sino como un eventual generador de contenidos en sí mismo, podremos explicarnos proyectos como en feedback que se hace vía Pings a los artículos del Washington Post y el Post Remix del mismo periódico, además del create with the BBC de la tradicional cadena inglesa. Hasta El Mundo de España nos pide que hagamos cosas con su contenido.

Estos ejemplos no pretenden opacar la labor de La Tercera y su apuesta por la innovación, cosa que celebramos desde acá. Pero, y en esto me sumo a las observaciones hechas en La Naturaleza del Software, en las innovaciones al sitio se observan cambios más bien cosméticos y pensados más en la visibilidad que en la usabilidad. Tantas las energías en el cambio basado en cuestiones cosméticas que se observan errores como que si navegamos a través de los menús ubicados en el inicio, no nos lleva a la sección prometida sino que nos mantiene mostrando el index, sin contar que cuando accedemos a una noticia de una sección particular, por ejemplo, cultura, no nos da ningún link para acceder a la sección completa.

En definitiva, la idea no es echar por tierra la labor de La Tercera, que se nota que ha hecho una apuesta importante para no quedarse atrás en tecnología, pero me parece que la idea de web en que están pensando fue dejada atrás hace bastante tiempo. En el nuevo sitio de La Tercera no hay espacio alguno para la interacción del lector, y eso, en estos tiempos, lo hace ser un paso atrás, no adelante.