Como pueden darse cuenta quienes visitan el blog y no sólo leen las entradas a través de los feeds, el aspecto de este blog ha cambiado sustancialmente.
Todo minimal. Aún le faltan ciertos arreglos menores, pero estoy muy contento con él.
Actualización:
He arreglado algunos de los problemas que ustedes mismos han identificado, he adaptado los plugins correspondientes y hecho ciertas traducciones.
Pero el problema del sidebar se mantiene. Sigo sin entender porqué cuando se recarga la página el sidebar se desplaza hacia el fondo. Si alguien es capaz de explicármelo, sería un blogger feliz.
Ah, para agregarle más dificultad y aumentar mi desagrado, en Internet Explorer se ve perfecto, sin desplazamiento de sidebar.
you have to create a new div (I called it “main”) which include the div content and sidebar. In the CSS, I just declared the width: the content widht plus the sidebar one.
Respuesta? Versión 1.1 del theme. Esos son los beneficios de programar con licencias libres (en este caso, GPL)
O algo así le dijo una funcionaria de una oficina del Departamento de Comercio de una ciudad inglesa a Gervase Markham, encargado de licencias de la Fundación Mozilla.
La historia dice que Gervase recibió un mail de esta funcionaria avisándole que han detectado un grupo de gente que se dedica a comercializar copias del software Mozilla Firefox y quería confirmar con él que esto significaba violación de la licencia del software para emprender acciones legales contra estos sujetos.
Gervase contesta con un email explicándole a grandes rasgos en qué consiste el software libre, que para a la fundación Mozilla le da igual que alguien venda Firefox y que le encantaría que devolviese los CDs confiscados para así “continuar con su plan para dominar el mundo“.
Ahora viene lo divertido. La funcionaria responde:
No puedo creer que su compañía permita a la gente hacer dinaro por algo que usted le entrega gratis… ¿Es este el caso?
Si Mozilla permite la venta de versiones copiadas de su software, desde un punto de vista práctico hace virtualmente imposible para nosotros hacer efectiva la legislación británica anti-piratería, así como hace muy difícil para nosotros realizar recomendaciones a comerciantes respecto de lo que está o no permitido.
Gervase explica su reacción con muchísima ironía
“Me sentí algo acobardado al ser señalado como responsable de la desintegración del sistema de antipiratería británico. ¿Quién habría pensado que la repartición del software podría causar tales dificultades?”.
Más allá de lo divertido que puede resultar este diálogo de sordos entre un empleado de la FUndación Mozilla y una burócrata que no entiende en lo absoluto qué es el software libre, demuestra cómo -filosóficamente incluso- el software libre destroza el antiguo modelo propietario de hacer las cosas, cómo la aparición de una nueva forma de hacer negocios rompe con los cánones establecidos tradicionalmente. Para ella, así como para muchos, quien copia es ladrón hasta que se pruebe su inocencia.
Desde la potente aparición del Walkman (en chile conocido popularmente como personal stereo), cada vez se hace más común que usemos aparatos reproductores musicales portátiles. Y gracias a la tecnología estos aparatos son cada vez más pequeños y con mayor capacidad. La cadena evolutiva portátil parece ser:
walkman->discman->minidisc->discman mp3->reproductor flash->reproductor con disco duro
Pues bien, supongo que casi todos hemos pasado por alguno de ellos y que hoy algunos seguimos optando por escuchar nuestra propia música en lugar de tener que soportar la música ambiental que nos tortura en casi todo el centro de Santiago.
La cosa es que, como en casi todo lo que tiene que ver con esto, mientras la tecnología de nuestros dispositivos avanza implacablemente, nuestra legislación sigue pegada en añejos paradigmas respecto de qué es lo correcto.
Cada vez que tomamos un CD y lo pasamos a MP3 para que pueda ser leído por nuestro reproductor (el que sea) jurídicamente estamos realizando un acto de reproducción, el cual la ley chilena de propiedad intelectual define como:
La ley chilena de propiedad intelectual la define como:
u) Reproducción: la fijación de la obra en un medio que permita su comunicación y la obtención de copias de toda o parte de ella, por cualquier medio o procedimiento.
De acuerdo a nuestro sistema, desde el momento de la creación de una obra, el titular tiene todos los derechos reservados sobre ella. Esto incluye, por cierto, el derecho de reproducción tal como ley lo define, lo que en castellano significa que salvo excepciones legales, cualquier reproducción de una obra protegida debe contar con la autorización de su titular.
Art. 18. Sólo el titular del derecho de autor o quienes estuvieren expresamente autorizados por él, tendrán el derecho de utilizar la obra en alguna de las siguientes formas: (…)
b) Reproducirla por cualquier procedimiento;
Así las cosas, el simple acto de pasar temas de un disco a un mp3 para poder andar con ellos en el reproductor, dejarlos en el computador de la oficina o cualquier otra cosa que se nos ocurra, es ilegal. No importa si ya pagaste por el disco, no importa si el disco es regalado o lo “heredaste” de un amigo. Según nuestra ley no podemos (ni debemos) hacerlo, ya que estamos cometiendo una infracción a la propiedad intelectual. O dicho en términos de la industria, somos unos piratas.
Esto podría cambiar si nuestras leyes se adecuaran a la realidad de los tiempos, estableciendo el derecho de cada persona a duplicar para su uso privado, las obras que legítimamente ha adquirido. Copia privada le llaman a ese derecho en otras partes del mundo donde ya existe desde hace tiempo. Incluso nuestros amigos de los Estados Unidos tienen un derecho más amplio todavía, el fair use, o uso justo que es lo mismo pero más amplio.
En definitiva, o nos cambian la ley pronto o todos seremos declarados delincuentes.
Como la gran mayoría sabe, el autor principal de este blog trabaja desde hace algún tiempo para la espectacular ONG Derechos Digitales, una organización no gubernamental chilena, independiente y sin fines de lucro, cuya misión es fomentar el respeto, y la promoción de los derechos y libertades fundamentales en el entorno digitallos. Sí, son los mismos de Creative Commons Chile y los mismos del Taller Legal para Bloggers.
Puedo decir que el ambiente de trabajo es realmente bueno y dan muchísimas ganas de trabajar más de lo que uno puede. De hecho, tantos proyectos hay dando vueltas, que nos quedamos cortos de manos y cabezas para realizarlos. Dada la gran acogida que hemos tenido en las actividades que hemos realizado, y la gran cantidad de gente que ha manifestado su intención de trabajar acá, pues hemos lanzado un llamado abierto para todos aquellos que quieran trabajar un semestre en la ONG Derechos Digitales.
En lo posible estamos buscando estudiantes o egresados de derecho, periodismo o economía, pero ciertamente si estudiaste o estudias otra cosa y cumples con el resto, bienvenido/a.
Si te animas, puedes escribir a info@derechosdigitales.org, haciendo una breve reseña acerca de por qué te gustaría ser miembro voluntario/a de ONG Derechos Digitales, cuáles son tus áreas de interés afines a nuestras acciones y si manejas algún segundo idioma.
Más información es posible conseguir en el mismo sitio de la ONG, ONG Derechos Digitales
Particularmente si de música clásica se trata, me inclino por Beethoven o por Rachmaninov. Pero si se cumplen 250 años y producto de eso la radio nacional danesa ofrece 9 sinfonías del genio austríaco en MP3 listas para ser descargadas a 256kps, pues entonces el favorito del día pasa a ser Mozart.
Santiago de Chile, sensación térmica 38 grados.
Prácticamente todos tus amigos están de vacaciones. Algunos en los lagos y ríos del Sur de Chile. Otros optaron por las playas del norte y la mayoría a las playas del litoral central. Y tú, de la casa a la oficina con esa chaqueta que tanto calor te da y que en estas fechas tanto odias.
Pero hay formas de capear todo esto. Y yo lo hago con música, cine y libros.
Siempre con música, este verano marcado con la llegada a mis oídos del último disco de los maravillosos The Flaming Lips, At war with the Mystics.
Y libros. Ayer, de compras por el Drugstore, aterricé en la nueva librería Qué Leo! (Las Urbinas 27) alarmado por el precio de la excelente novela del colectivo italiano Luther Blisset, Q. Esta novela me la devoré hace dos veranos atrás, novela recibí de regalo de cumpleaños dada mi reticencia a gastar $23.000 chilenos (us$42 aprox.) en ella. En Qué Leo!, estaba a $3.990. Tal cual. Alarmado, entré y me picó el bichito consumista literario que llevo dentro y que explota cada verano. Salga o no de vacaciones.
Terminé en la librería Takk, comprando 4 novelas. Buscando su edición de bolsillo, terminé comprando la edición original de 54 del colectivo Wu-Ming (ahora así se llaman los autores de Q, y de quienes hemos hablado antes en este blog). Además salí con la primera novela del español Félix Romeo, Dibujos Animados; la estupenda novela documental Lo que hay que tener de Tom Wolfe; y Rubias Peligrosas de Jean Echenoz, una de las grandes figuras nuevas de la literatura francesa.
Todo a precio módico. Si tienes tiempo, date una vuelta.
Ya tengo literatura para disfrutar buena parte del año. Cuando se acaben, sigo con mis inconclusos.
* Australia lidera el movimiento a favor del fair use.
* Reino Unido lidera los estudios acerca de los daños de los sistemas de DRM
* Francia lidera al considerar legales los sistemas p2p con un sistema de gravamen para cubrir las bajadas de video y audio.
* Estados Unidos lidera en cuanto a la legislación que permite el aumento de material de Internet en las salas de clase.
* Corea del Sur, lidera al no perseguir a quienes bajan archivos para fines personales.
* La mayoría de la población mundial que no ha ratificado los tratados OMPI acerca de Internet ni extendido el término de protección del derecho de autor a 50 años después de su muerte.
En Chile,
- Al contario que en Australia, no existe la excepción de fair use, como en los países de derecho común. Y tampoco tenemos las excepciones y limitaciones que tienen la gran mayoría de los países de nuestra tradición jurídica.
- A diferencia del Reino Unido, no hay estudios respecto de los sistemas de DRM. No es tema.
- En Chile, al contrario que en Francia, en lugar de tender a considerar los p2p como legales, existe un proyecto de reforma a la ley de propiedad intelectual que pretende considerar como delito criminal las reproducciones hechas aun sin ánimo de lucro.
- Al contario de Estados Unidos, en Chile prácticamente no hay usos de Internet en las salas de clases de nuestros colegios.
- Si bien en Chile no hemos tenido persecusiones a ciudadanos que hayan realizado descargas ilegales, según nuestra legislación, se podrían perseguir incluso penalmente.
- Chile, por supuesto ha ratificado los tratados OMPI sobre Internet, por lo que aumentamos la protección del derecho de autor de 50 a 70 años después de su muerte.
En Chile, a menos de tener autorización expresa de los titulares, son ilegales las bibliotecas para no videntes.
Hace exactamente 10 años atrás, un granjero retirado de Wyoming que además solía escribir canciones en un psicodélico grupo rock que se llamaba Grateful Dead publicó una notable declaración que da susto como, viendo las técnicas de los talibanes del derecho de autor y las actitudes de gobiernos centrales, tiene cada vez más actualidad.
Hoy, Barlow sigue viviendo en su rancho en Wyoming, es miembro de Eletronic Frontier Foundation, vive ultraconectado y hace clases en el Berkman Center de la Universidad de Harvard.
Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.
No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla. Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.
Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado. No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.
No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.
Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolvereremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente.
El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.
Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento.
Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o el conformismo.
Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia. Aquí no hay materia.
Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física. Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer.
En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.
Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquél sobre el que las alas baten.
En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.
Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas.
Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros “yos” virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.
Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.
Con la casi unánime idea que el periódico danés cometió un error al caricaturizar la imagen de Mahoma soy yo el que me siento ofendido en mis creencias y convicciones más íntimas, porque creo profundamente en la libertad.
Perdónenme, pero me indigna la censura de lo políticamente correcto. Me ofende en lo más profundo que se confunda la libertad religiosa con la impunidad de la superstición.
Me sulfura que los fanáticos religiosos pretendan imponer sus dogmas al resto de la sociedad.