Bush criminaliza el anonimato en la red

Cuando ya creíamos que lo habíamos visto todo, nos damos cuenta que la realidad es más sorprendente que la ficción.

La semana pasada la administración Bush ratificó la “Violence Against Women and Department of Justice Reauthorization Act“, ley que en un capítulo inocentemente denominado “Preventing Cyberstalking” establece como delito federal el molestar (la forma verbal usada “annoying“) anónimamente a otro por medios digitales sean blogs, newsgroups o emails.

La norma señala:

“Quienquiera que (…) utilice cualquer dispositivo o software que pueda ser usado para originar telecomunicaciones u otro tipo de comunicaciones que son transmitidas, en todo o en parte, por la Internet (…) sin revelar su identidad y con intención de molestar, abusar, amenazar o acosar a cualquier persona (…) será multado bajo el título 18 o encarcelado por no más de dos años.”

Esta reforma llevando más allá la normativa norteamericana existente respecto a las amenazas telefónicas, prohibe que alguien usando la internet “sin revelar su identidad y con intención de molestar

Como se señala en el excelente artículo de Declan McCullagh en Cnet, en una versión inicial, que la Casa Blanca aprobó en Septiembre la forma verbal era ciertamente distinta puesto que criminalizaba los usos de “servicios computacionales interactivos” para causar a algiuen “daño emocional sustantivo”.

La verdad es que tengo mis dudas de si es una forma verbal ideal, pero a todas luces parece mejor que lo que se ha aprobado.
Y bueno, incluso hay algunos que ven el vaso a medio llenar, y que ven en esta modificación la posibilidad real de poder perseguir a los spammers que abundan en nuestros blogs.

Algunos pueden pensar que después de todo está bien que se castigue a quienes realizan actos molestos amparándose en el anonimato. Pero lo relevante en todo esto es que están en juego libertades muy importantes. En la red quizás una de las formas más notables de manifestación de la libertad de expresión es precisamente la posibilidad de anónimo. Y no estoy pensando en los trolls que usan el anonimato para llenar de estupideces y de ruido las discusiones, sino que estoy pensando en el desarrollo de los blogs en diversas esferas.

Como no pensar, por ejemplo, en la secretaria que es acosada sexualmente por su empleador y que quiere contar su verdad ocultando su identidad por miedo a represalias. O en el informante que revela datos importantes respecto del negocio del narcotráfico y que gracias a dichos datos es posible capturar un cargamente importante de droga. O incluso en escolares que denuncian malos tratos en colegios o derechamente abusos por parte de funcionarios.

Todas estas formas de expresión son prácticamente impensables sin la posibilidad de hacerlo en forma anónima. Y no es ficción, sino pensemos en el cierre del blog disidente chino por parte de Microsoft. Sin anonimato, no hay filtraciones. Y sin filtraciones no hay verdad.