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año nuevo

Sumando y restando, hemos tenido acá más de 150.000 visitantes únicos en los más de dos años de existencia de Quemarlasnaves.net.

Hoy es día de año nuevo y lo que es yo, estoy que me muero del calor. Según el marcador de Gnome hay 31 grados en Santiago de Chile, pero la falta de viento, esto de vivir en un valle, vio?, hace seguro que a nivel de sensación térmica hayan varios grados más.

Qué va, un gran abrazo de año nuevo a todos ustedes. Yo comienzo a empinarme esa cerveza desde ya.

Porqué amar a Paulo Coelho (?)

Nos carga Paulo Coelho. Su filosofía semidescremada, la ética para Cecilia Bolocco y todas esas preciosas imágenes de magos y guerreros de luz, definitivamente no nos van.

Pero así como se le han aparecido magos blancos, a Coelho se le apareció una vez una sobrina. Y la sobrina le explicó como encontró sus libros para ser descargados por Internet.

Coelho no lo creyó.

La chica le insistió y las ganas de saber más lo llevaron al lugar indicado: encontró 325 obras suyas en distintos idiomas, listos para ser descargados gratuitamente.

El maestro se entusiasmó con el hallazgo, y filosofó sobre el P2P diciendo

Consiste más o menos en lo siguiente: yo compro un libro, me gusta, lo escaneo completo guardándolo en mi disco duro, y a la vez abro un túnel para que alguien pueda llegar hasta aquí y llevárselo. Yo, por mi parte, entro en este mismo túnel para dirigirme a ordenadores ajenos, y me llevo también todo lo que me interesa (normalmente canciones y películas). Poco a poco, este material acaba distribuido por todo el mundo, y ya no hay manera de evitar que se copie.

Después de eso, mi sobrina me mostró que sólo en una de las muchas zonas de “Peer 2 Peer”, se pueden encontrar 325 obras mías, en diversas lenguas, grabadas en centenas o millares de ordenadores. Tengo que confesar que me sentí muy honrado con el descubrimiento: era la prueba de que los lectores son realmente la pieza clave en la divulgación de un trabajo, aunque esto se haga a través de medios poco convencionales.

David Bisbal, para la casa. Ser malo en lo que uno se dedica no es excusa para decir estupideces.

Ah, el relato anterior le pertenece al mismísmo Paulo Coelho. Porque el guerrero de la luz (??) tiene blog.

Gracias por el link, Raspu.

David Bisbal quiere ilegalizar Emule

fotografía cortesía de 20minutos.es

Ojo que parece, pero no es broma de día de los inocentes.

David Bisbal se encuentra en estos momentos promocionando su nuevo disco llamado Premoniciones. Como es un artista consagrado (?) ha realizado diversas actividades de promoción, entrevistas en diarios y televisión, y un largo etcétera.

En una de estas entrevistas, el artista -célebre por su éxito “Ave María”- no perdió el tiempo para hablar respecto del daño que hace Internet a artistas como él, y se refirió en particular a eMule y Limewire diciendo que

En España falta concienciar a la gente de las descargas ilegales de música, por eso es necesario seguir peleando. Si ilegalizaran programas como eMule o LimeWire se salvaría la música

Uno podría pensar que Bisbal no sabe nada de Internet o no tiene idea de sistemas de descargas y así. Pero no. David se encarga de destacar que es un gran comprador de música vía Internet, y es un fanático de iTunes. De hecho reconoció que sus últimas compras fueron Take That, Patience, Cadizfornia de Antonio Orozco y El tren de los momentos de Alejandro Sanz. Puras joyas de la música moderna.

Ilegalizar el p2p para salvar la música suena como ilegalizar la telefonía celular para salvar a las compañías telefónicas.

Yo propondría criminalizar a los 40 principales. Bisbal, revisión de computadores aquí y ahora!

elteléfonorojo.org te necesita

Weblog político joven y con ganas busca columnistas.

Necesitamos personas con ganas de comentar política. No dar latas sociológicas. No dar latas macroeconómicas. Sino gente con ganas de comentar política sin ningún prejuicio, desde nuestra pequeña realidad para desnudar sin querer las grandes nimiedades de nuestra contingencia y de que Chile es un país de mentira. Lindo, pero de mentira.

La cosa es que necesitamos redactores. Si le interesa, solicite más info acá. Será totalmente bienvenido.

así con la navidad


foto vista en escolar.net

Acá no celebramos más la navidad
No porque no seamos católicos. No lo somos.
Ni porque odiemos a los niños. Los amamos.

Claro que c. se hizo harto regalo. Cuenta como tal su cámara nueva, su viaje a Buenos Aires y seguimos. No pregunte si lo merece o no. Regalos son regalos aunque se los haga uno mismo.

Ojalá le llegue un regalo chori. Un buen libro, una linda polera, qué se yo.

Eso sí, desde acá declaramos la guerra al compañero de trabajo que para el amigo secreto regala un lapiz. También a la señora que regala calcetines feos. Porque, vamos, que hay calcetines de lo más lindos. Pero misteriosamente esos siempre los escoge uno.

Gracias Colo-Colo que me das dos alegrías en el año. Porque acá le vamos al Colo. Somos re cumas también. Sépalo ya.

No está de más decir que estamos también extremadamente contentos con el regalo que nos hace OINK a todos sus feligreces. Repito, extremadamente contentos.

Para mis enemigos, los mejores villancicos de Cecilia Echeñique.

Lindas fiestas. Ya volvemos a nuestra programación habitual.

Erlend Øye

Yo al principio no lo creía pero es verdad, en Enero viene a Chile Erlend Øye, el sueco que es la voz tras Kings of Convenience y Royksopp. Sí, esa misma voz nerd algo triste y apagada, pero que en dos minutos te tiene de pie saltando en la pista de baile.

Ah, ¿no me cree?, vaya a darse una vuelta a Youtube, yo le ayudo:
Para cantarle a la polola, Misread
Para viajar en tren, Failure
Las dos de los mismos Kings of Convenience, al igual que el temón del video que puede ver en este mismo post.

Para bailar? Remind me, Poor Lenoo Eple dew Royksopp, para distraese.

Que no se le olvide, todavía tiene tiempo para escucharse el increíble disco Riot On An Empty Street (Astralwerks, 2004) o el perfecto Unrest o DJ Kicks de Erlend en plan solitario.

En un verano donde ya estamos acostumbrados a que las productoras traigan artistas de mentira y DJs que dicen ser los mejores del mundo, no nos podemos perder a Erlend Oye.

13 de Enero, Cine Arte Normandie. Más datos, precio incluido, pronto en Super 45.

Después de todo hay cosas que no mueren y nos siguen


fotografía del gran Marcelo Montecino

Prácticamente todos han dicho que con la muerte de Pinochet se cierra un ciclo, una era o algo así. Pero resulta que Pinochet no está ni cerca de estar muerto y ha mutado en algo parecido a una caja de Pandora o a un aparato misterioso sacado de un cuento de Lovecraft. Vea usted.

Digamos que Pinochet trasciende a ese señor inflado con uniforme azul tras el vidrio. La muerte del viejo dictador, como un golpe seco en una mesa polvorienta, ha sacado a la luz esas cosas que nos acompañan pero que nos empeñamos en ignorar.

Esa intolerancia de los manifestantes (?) limítrofes que asistieron ayer al funeral en la Escuela Militar insultando a periodistas que intentaban reportear, sin contar los corte de cables con cortaplumas, los escupitajos, el agua, entre otras sustancias. La forma de entender la vida según Luz Guajardo. El lanzamiento de un ataúd al Mapocho y su incendio.

Tampoco se fue con Pinochet ese humor dañino y burlesco, oculto en esa manoseada picardía chilena con la que nos deleitó durante años el dictador. No se irán de mi cabeza tampoco los aplausos fanáticos de los comensales del Club de la Unión cuando el general amenizaba sus comidas anuales con alguna de estas geniales ocurrencias.

Los elementos de la chilenidad, en definitiva, de existir, son cosas como esas.

A final de cuentas, Pinochet sólo se lleva consigo sus recuerdos, ese dudoso catolicismo pechoño y unos cuantos dolorosos secretos y nos deja con lo peor de nosotros. Con esas cosas de las que hacía gala y que hace que todavía en el momento de su muerte sigamos hablando de él y discutiendo en su nombre. Cuando creíamos que la muerte del dictador nos iba a mostrar un país diferente, en el que de pronto creemos estar, su muerte precisamente nos destapa la verdad más dura: vivimos en una sociedad triste, profunda y generalmente fascista, intolerante, burlesca y vengativa. Durante años creímos que estabamos avanzando en la dirección de la tolerancia y el respeto, y nos despertamos bruscamente con una realidad vestida tricolor, vomitando insultos y a pasos del puñete sorpresivo. Mírela de nuevo y le parecerá que Patricia Maldonado es en realidad una moderada.

Aunque no lo queramos, aunque nos duela, Chile tiene algo de Pinochet. Pinochet de alguna forma también nos pertenece. Y lo tenemos sentado en el living.

Pinochet murió y había que celebrar

Me acuerdo que era de noche, rato después que mi madre me pasó una olla chica de esas para hacer huevos duros y una cuchara para darle fuerte en el patio de la casa. No recuerdo qué era lo que particularmente en ese momento protestábamos, pero entendía perfectamente que estaba creciendo en un país complicado, donde el hecho que mi padre fuera dirigente sindical era una marca que trascendía lo laboral, y después entendí que teníamos que hacer todo esto a oscuras porque el vecino podía vernos y entregar nuestros nombres.

Fui a dormir y me sobresalté con un sonido terrible. Un sonido que sólo había escuchado en televisión. En un programa de canal 13 los domingos, me acuerdo.

Desperté de repente mirando una ventana chiquitita que tenía esa habitación y que daba hacia la cordillera. Y de pronto vi que mi pieza se iluminaba de repente, que la cruzó una luz demasiado clara para ser buena. Yo no entendía qué pasaba y estaba parado al medio de la habitación sin saber qué hacer.

Recuerdo que llegó mi padre subiendo los peldaños de la escalera de a pares. Corriendo. Me tomó fuerte así como lo toma a uno su papá a los cinco años y estuviera a punto de caerse a un barranco. Y mirándome a los ojos, me dijo que cuando pase algo así o cuando vea que hay ruidos que no entienda, me ponga de cuclillas al lado del velador y apoye mi espalda lo más fuerte que pueda a la muralla de ladrillos. Le hice caso y nos quedamos así los dos, mirando la luz brillante que venía de ese helicóptero de combate y que iluminaba la pieza, mientras él me daba la mano lo más fuerte que podía, como si de esa forma pudiera consumir el miedo que me impedía pestañear.

Así que, discúlpeme, pero no da lo mismo la muerte de Pinochet. No puede dar lo mismo.

Porque si bien hace rato que necesitaba a la enfermera para poder orinar o que necesitaba quizás cuantas mudas de pañales por día, Pinochet no es sólo ese señor de lentes oscuros y brazos cruzados. Pinochet ayer se convirtió en el judas de semana santa en Valparaíso, un equeco que había que quemar para poder despertar hoy por la mañana y a lo menos tener la sensación que podemos estar formando un país distinto. Por eso era importante celebrar, por eso supongo que era importante abrir esa champaña que compramos en la semana ante el agravamiento de este señor, abrirla con escándalo y compartirla con los amigos. Porque dejar que esto sea como un día más es una forma de hacerse parte de un nihilismo vacío que perpetúa el horror que no queremos olvidar.

Mientras en las noticias ayer mostraban un “país polarizado” ante la muerte del dictador, yo sólo escuché bocinazos mientras intentaba dormir una siesta que me permitió capear el calor y la sorpresa. Pero no la risa.

La sociedad de los autores muertos

Original: http://www.sxc.hu/photo/31272

Hoy por hoy, en Inglaterra hay gran discusión respecto de los derechos de autor.
Es en ese sentido que la aparición del informe Gowers es especialmente importante, recomendando entre otras cosas un derecho limitado para la copia privada para “cambio de formato” (pero sin cánon), copia privada de cualquier contenido para uso en investigación, soluciones para el problema de obras huérfanas, y proveer a las bibliotecas el derecho de hacer copias de obras para su preservación. Como ven, en ningún caso de extensiones de plazo ni de fortalecimiento de protección de derechos patrimoniales.

Es por eso que hay algunos artistas que pretenden que el plazo de protección de los derechos patrimoniales de autor pase a 95 años luego de la muerte de autor. Y estos artistas británicos contrataron una página en el Financial Times con las firmas de más de 4.000 artistas defendiendo esta posición y apuntalando la posición del informe Gowers.

Hasta ahí todo bien, si acá Keko Yunge y Scaramelli también alegarían.

El tema es que por alguna razón que nadie explica muy bien, dentro de esos 4.000 artistas que firmaron la publicación hay varios que están hace rato muertos. Lessig, en un post imperdible, luego de darse cuenta de esta situación no puede hacer más que decir que todo por lo que había luchado en todo este tiempo estaba completamente equivocado. Claro, si los autores muertos pueden levantarse para firmar una petición, pues entonces es cierto que un plazo de protección mayor les da incentivos para crear.

Si les da incentivos para firmar, ¿por qué no para crear obras nuevas?

La autoría sin límites es un peligro público

La propiedad sobre las ideas sólo puede extenderse a expensas de la propiedad de los objetos, y si se lleva al extremo acaba en situaciones ridículas. Imagine no poder poner un alerón al coche porque viola el derecho de autor de su diseñador; no poder modificar un pantalón vaquero, tener prohibido forrar un libro, que sea delito tirar un tabique en casa o no poder cambiar el fondo de pantalla de su ordenador. La arquitectura es arte, no cabe duda, y debe ser protegida. Pero debemos empezar a pensar en cuáles son los límites de la autoría. Porque la autoría sin límites es un peligro público.

José Cervera también reflexiona sobre el concepto de autoría.



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