El secretismo del Tribunal Constitucional
Hace unos días y a propósito de la elección del juez Roberts como presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos comentábamos respecto a lo que esperábamos de nuestros jueces. Y comentábamos respecto a lo notable que es el sistema de elección de jueces supremos en Estados Unidos, donde son elegidos luego de un amplísimo debate en el seno del Senado, con preguntas a cada uno de los postulantes para saber en definitiva cómo piensan estas personas que tienen el poder de declarar inconstitucionales las leyes que nosotros mismos -a través del Congreso- nos damos en forma democrática.
En Chile, hace varios años que tenemos un Tribunal Constitucional. Hoy, después de las reformas constitucionales que también comentamos acá mismo tiene muchísima más atribuciones, entre las que se cuentan que ahora tiene competencia para revisar la constitucionalidad de las leyes, cuestión no menor. Además, se aumentó el número de ministros de 7 a 10 miembros, lo que implica que se comiencen a barajar nombres.
El 8 de noviembre el Senado aprobó por amplia mayoría los nombres de los señores Raúl Bertelsen y Hernán Vodanovic como sus representantes para el Tribunal Constitucional. Y acá me quiero sumar a los comentarios hechos por el profesor Tomás Vial en una carta que envió a El Mercurio respecto al total oscurantismo que existe en Chile respecto a estos importantes nombramientos.
Como el propio sitio del Senado lo indica en forma vergonzosa, la elección de ambos se realizó sin debate y a proposición del Presidente del Senado, Sergio Romero, en votación única. Los parlamentarios votaron en forma electrónica por la dupla que logró 34 votos a favor y cuatro en contra de la bancada PRSD. Para leer la escuetísima parte de la sesión del 8 de noviembre donde se eligió a los dos miembros, es cosa de leer el diario de sesiones del Senado. ¿Cuanto demoraron? ¿6 minutos? ¿Alguien puso sobre la mesa qué pensaba cada uno de ellos respecto de temas constitucionales importantes?
Al parecer las discusiones de alta política hoy no se hacen en el foro del Senado, sino que las decisiones se toman en los pasillos de él.
Al parecer en Chile es más importante la elección de los consejeros del Banco Central que quien componga el Tribunal Constitucional.
Y ojo que pronto se vienen los 2 elegidos por la Cámara de Diputados y el del Presidente de la República. Y no he visto a nadie escribir al respecto. Lamentable para nuestra democracia, sobre todo porque ni siquiera el sitio web del Tribunal Constitucional es capaz de informar al respecto.
Carlos
Escrito el 18 de November, 2005 @ 2:40 pm
Solo como ejercicio, escuché en la radio las sesiones del Senado estadounidense donde le dieron duro a Roberts. A pesar de no estar de acuerdo con su inclinaciones políticas, el tipo fue realmente impresionante. No solo porque aguanto horas y horas de preguntas, pero también por la inteligencia que demostró.
El secretismo del que tu hablas es impresionante en Chile. La falta de acceso a como funcionan nuestras intituciones es muy preocupante.
Creo, eso sí, que esta bitácora es un lugar tan bueno como cualquier otro para empezar esta discusión, así que felicitaciones!
EduardoE
Escrito el 18 de November, 2005 @ 10:33 pm
Es que lo que sucedió con el TC se puede mirar por dos lados: Por un lado, esta claro que la designación de ambas personas fue realizada en los pasillos de la Cámara Alta. Por el otro lado, creo que hay un problema sobre el conocimiento de la población acerca de la Constitución que nos rige.
Aquí a todos le interesa quienes son los que dirigen el Bco. Central, porque ese ente aparece con mucha frecuencia en los medios, pero ¿Alguien sabe el nombre del Contralor General de la República? ¿O cuales son sus funciones? La Contraloría General de la República y el Tribunal Constitucional tienen al menos la misma importancia que el Bco. Central, ya que son los únicos organismos que se encargan de evitar que los poderes empiecen a abusar de su autoridad y son los menos la gente conoce, y por ende, los que los políticos tienen más facilidad de poder presionar a sus anchas.
Otro caso similar es el del Ombudsman, el Defensor del Pueblo: Desde 1989 que se viene hablando de tener uno en nuestro país, para que con la CGR y el TC podamos disponer de un “cuarto poder” que regule los actos de los otros tres. ¿Que pasa hoy? Si no estoy mal, Chile es uno de los dos países de América Latina que no cuentan con uno. Y con el interés que tiene ambas coaliciones políticas, podrían pasar varias décadas más antes que dispongamos de esa figura.
Y de paso, ahora el Ejecutivo pareciera que quiere con su Consejo de Auditoría Interna empezar a quitarle terreno a la CGR, aunque por lo menos en eso algunos senadores son más reacios a darselo.
claudio
Escrito el 19 de November, 2005 @ 12:19 pm
Respecto del comentario de EdoE, es evidente que existe un gravísimo problema de educación cívica en nuestro país que produce este tipo de problemas. Mientras no tengamos una conciencia cívica importante, dudo que a alguien le interesen estos temas. Mientras los escolares sigan estudiando educación cívica con el libro de Cruz-Coke no vamos a avanzar mucho.
Además es una muestra de qué es lo importante para nuestros políticos. Piensen en cuantos votos implica luchar por el fin del secretismo y entenderán por qué a nadie le preocupa.
tania
Escrito el 4 de July, 2006 @ 11:27 am
Hola… necesitourgente saber en qué articulo o libro oqué autor ha planteado la tesis de que el tribunal constitucional es un cuarto poder. Todos dicen que alguien lo dicen, pero nadie cita… Estoy haciendo una investigacion al respecto y me resulta urgente… Muchas gracias desde ya